miércoles, 26 de noviembre de 2008

LA MAQUINITA

Qué miedo da. Cómo deben de estar las cosas para que la Reserva Federal de Estados Unidos, la FED, se decida a darle a la manivela, con lo peligroso que es ese sistema de poner en marcha la máquina de imprimir billetes.
Como todo el mundo sabe, un exceso en la "fabricación" de billetes de banco (tanto los de papel que se tocan, como los electrónicos que se apuntan en las cuentas) puede conducir a la inflación, pero eso es en circunstancias más o menos normales.
El presidente de la FED, Ben Bernanke, ha decidido poner en práctica una vieja teoría que ya explicó según dicen en el año 2002, cuando parecía muy muy lejana la amenaza de una crisis económica y más aún la posibilidad de una depresión con deflación, como ahora. En opinión de Bernanke, un buen método para combatir la deflación es el de inundar con dinero el mercado. El propio peligro de que los precios bajen de forma incontrolada absorberá ese exceso de capital y frenará la tendencia contraria, la inflacionista.
Vamos, algo así como que cuando la tierra está muy seca, ya puedes regarla durante un buen rato, que no se producirá una inundación. En el caso contrario, cuando se ha caído agua al suelo, hay que pasar la bayeta para secarlo y eso es lo que suelen hacer los bancos centrales restringiendo el crédito y encarenciendo el precio del dinero.
Ahora toca lo contrario, regar sin miedo a la inundación. Al menos eso es lo que piensa Bernanke, que va a provocar una lluvia artificial con nada menos que 800.000 millones de dólares (615.000 millones de euros) a base de darle a la maquinita para facilitar el crédito a las familias y a los pequeños y medianos empresarios, que en definitiva son los que mueven la economía. Pero que no se nos olvide, que hasta la tierra más reseca acaba saturándose de agua y entonces es cuando llegan las inundaciones.

lunes, 24 de noviembre de 2008

LA SOLUCIÓN BRITÁNICA-2

De nuevo parece que Gran Bretaña toma la iniciativa en esto de buscar soluciones imaginativas para salir de la crisis. Primero fue el "plan Brown" para ayudar a los bancos en dificultades prestándoles lo que podría ser un "apoyo crítico". Esto es, estableciendo un control para evitar que siguieran los desmanes de los directivos sin entregarles el dinero a cambio de nada. Después de pensárselo un poco, el resto de Europa le siguió y detrás el resto del mundo, desechando el plan de George Bush, que tuvo que tragarse el suyo y hasta el final ha demostrado que ha sido un presidente nefasto en todos los órdenes y no sólo en el de la paz internacional.
Ahora el gobierno británico nos sorprende con su rebaja del IVA para estimular el consumo. Los habitantes de las islas pagarán un 15 por ciento de IVA, que es el tope mínimo permitido por la Unión Europea en ese tramo, en lugar del 17 y medio que abonaban hasta ahora. Ese pequeño ahorro lo podrán dedicar a adquirir más bienes y servicios que, aunque también estén gravadas con una fiscalidad menor supondrán un incremento en la recaudación, ya que de otra forma no se hubieran podido comprar. Y no es sólo el IVA, también se estudian rebajas y aplazamientos en otros impuestos.
Se trata de volver a la vieja y eterna fórmula de que con menos fiscalidad, los consumidores disponen de más renta para gastar. De esta manera, el dinero vuelve al torrente monetario y se dinamiza la economía. Las fábricas producen más, contratan a más obreros que a su vez consumen más y el Estado recauda más impuestos. Creo que ya lo hemos contado otro día.
En teoría, no está mal. El problema es que si hay algún fallo en ese circuito, el Estado recaudaría menos y aumentaría el déficit público. Con eso parece contar el Gobierno británico, cuyo canciller del Exchequer, Alistair Darling, (el ministro de Hacienda para entendernos) está dispuesto a levantar el tope del 40 por ciento de endeudamiento para dar vía libre a esta medida.
El resto de Europa, como ocurrió la otra vez, se mantiene a la expectativa, mientras de momento la canciller alemana, Angela Merkel, insiste en restringir el gasto público comunitario. Ya veremos si dentro de poco los demás gobiernos de la Unión no se ponen en fila india para imitar a Gordon Brown en la rebaja (tímida) de impuestos.

jueves, 20 de noviembre de 2008

¡QUE VUELVEN LOS RUSOS!

No sé que les parecerá a ustedes, pero para mí esto es un sinvivir. Después de estar un par de días sin aparecer por el blog debido al catarro-gripe-virus de equipamiento de serie de todos los otoños, me encuentro a la vuelta con que los rusos amenazan con volver de nuevo.



Así que era verdad. Así que había rusos en la costa. Lo que pasaba es que eran otros rusos. El pobre viceprimer ministro de la Federación, Alexander Zukhov, estaba bien informado, aunque se equivocó de rusos. Y es que claro, aquello es tan grande y hay tanta gente, que aunque seas el que más manda después de los que mandan de verdad, pues te equivocas de empresa.



Qué se le va a hacer, tan despistado como nuestro ministro de Industria (su nombre es Miguel Sebastián), que casi se tiene que enterar por los periódicos de lo que había dicho el vice ruso, a pesar de que se había entrevistado con él un rato antes.



Bueno, el caso es que ahora sí que parece que vienen los rusos a por Repsol. Sólo que en lugar de llamarse Gazprom, se llaman Lukoil. Una empresa que no es tan grande como Gazprom, pero sí lo suficiente como para hacerse no ya con el 20 por ciento de la petrolera española, sino para comprar hasta cerca del 30 por ciento y convertirse en el Gran Hermano, capaz de controlarlo todo desde Rusia (con amor o sin amor, que eso ya se verá). Y no compran más porque entonces tendría que lanzar una OPA, que si no...



¿Y el Gobierno español? Pues ya ha dejado correr por ahí que tampoco le gusta la idea, que quiere que Repsol siga siendo española, porque aunque Lukoil no es estatal como Gazprom, sino que es privada, si hace falta el sistema intervencionista de Rusia puede convertir a cualquier empresa en un peón de la política económica del Kremlin.
Y no olvidemos que Repsol es una empresa energética y, por tanto, estratégica. Lo que viene a significar que no nos interesa que haya gobiernos extranjeros con posibilidades de meter las narices en su gestión.



Si es lo que yo digo. Esto nos pasa por privatizar empresas que no era necesario privatizar porque daban beneficios, como Repsol. Hay que privatizar lo que arroja pérdidas y el que quiera comprar, que compre. Pero el ya viejo capitalismo de los años 80, 90 y, si me apuras, hasta de los 100, lo hizo al revés. Ahora empezamos a pagar las consecuencias.

lunes, 17 de noviembre de 2008

EL G-VEINTITANTOS Y UN PATO COJO

El título de este lunes yo creo que es aceptable, aunque me gustaba más algo así como "Más de veinte reunidos, pero sobra uno y falta el principal, así que va a haber poca tela que cortar", lo que pasa es que yo creo que es bastante menos periodístico y resulta demasiado largo para el tamaño de esta columna.
Por eso he optado por este otro, que además es el primero que se me ha ocurrido, seamos sinceros del todo. Ustedes dirán lo que quieran, pero a mí me parece que después de todo lo que tuvieron que luchar el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y toda la diplomacia española, resulta que no debía de ser tan difícil conseguir una silla en Washington cuando también participaron Holanda y la República Checa (a mí eso de llamarle "Chequia" no me acaba de gustar).

En cualquier caso, éxito de la diplomacia española y de los miembros del Gobierno que han conseguido que nuestro país estuviera representado en una reunión que, si bien puede que no sea trascendental, por lo menos ha dado más de lo que se esperaba. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el anfitrión es el tradicional "pato cojo" que este año celebrará su última Navidad, POR FIN, en la Casa Blanca y el que de verdad empezará a decidir a partir del 20 de enero excusó su asistencia.

Yo sinceramente no me esperaba mucho más que las clásicas buenas palabras que suelen decir los políticos cuando no se ven capaces de hacer, pero al menos, la declaración de cinco folios aprobada en Washington el sábado establece un acuerdo global contra la crisis, incita a las grandes potencias a lanzar un plan masivo de acción pública, da luz verde a la reforma del sistema financiero y reconoce el compromiso para acelerar la liberalización comercial.

Pobres "neocons", tan jóvenes y ya prejubilados. Tendrán que consolarse contando los millones de sus indemnizaciones y de sus "stock options".

Se trata del primer paso para salir de la crisis y, por chocante que resulte, lo ha dado un pato cojo.

viernes, 14 de noviembre de 2008

¡QUE YA NO VIENEN LOS RUSOS! (PFUUUUH)

EDICIÓN DE NOCHE


Pues eso, para una vez que me da por jugar a los profetas, resulta que voy y acierto. Si lo sé, hubiese empezado el jueguecito hace treinta años, a lo mejor no estaba así, pero permítanme decirles que siempre he creído que el de profeta es un papel que debería estar estrictamente prohibido a los periodistas, que sólo tienen que contar lo que ha ocurrido. Pero en fin, como yo ya casi no soy periodista, me permití caer en la misma trampa de algunos otros que siguen en activo.
Sólo tienen que leer un poco más abajo, en el comentario que hice ayer. A mí me parecía que tantos mohínes como estaba haciendo el Gobierno iban a tirar por tierra la pretensión del gigante estatal ruso Gazprom de controlar a la privatizada Repsol, privatizada pero estratégica al fin y al cabo.
"No lo veo, me chirría, etc"... y claro con comentarios en público como esos, más los que se habrán hecho en privado (que son los buenos de verdad), enseguida ha llegado aquello del "donde dije digo, digo Diego" (¿cómo se dirá en ruso?). Se diga como se diga, Gazprom ha reculado, el vicepresidente ruso ha mirado hacia el cielo silbando y aquí paz y después gloria...
Eso sí, sobre todo gloria para los accionistas de Sacyr-Vallehrmoso, propietaria del veinte por ciento del capital de Repsol, que ayer vieron cómo sus títulos subían más del cinco por ciento. Una ganancia que no está mal para un solo día, la verdad sea dicha.

jueves, 13 de noviembre de 2008

¡QUE VIENEN LOS RUSOS!

La verdad es que tenía que ocurrir tarde o temprano. El gigante ruso Gazprom es tan grande que parece lógico que se le queden pequeños los límites incluso de un país tan gigantesco como el suyo.



En España ha visto un bocado exquisito como es Repsol, con fuerte implantación en Iberoamérica, y ha dicho "a por ellos". Un "a por ellos" que se ha visto favorecido porque la inmobiliaria Sacyr-Vallehermoso, que es el principal socio de la petrolera con el 20 por ciento de su capital, no anda extraordinariamente sobrado de liquidez y hace poco anunció que quería vender el paquete accionarial que todavía tiene en Repsol.


Se acabaron los buenos tiempos de la burbuja inmobiliaria y hay que hacer caja. Y si además cae el valor de las acciones de Repsol (y de todos los demás), pues a lo mejor es el momento de deshacerse de activos que se compraron con lo que producían las vacas gordas. De momento, en Sacyr "han admitido" la existencia de contactos "con inversores", aunque de momento lógicamente no han querido dar muchas pistas sobre el asunto.



¿Y a todo esto, qué dice el Gobierno? Pues el ejecutivo está aparentemente maniatado porque aunque Repsol es una empresa estratégica, hace muchos años que está privatizada. No obstante, el gabinete ya han dejado caer que "no se ve con buenos ojos" la posible venta a una compañía como Gazprom que es de propiedad estatal y, además, monopolista. Al vicepresidente económico, Pedro Solbes, la idea le chirría y al presidente del PP, Mariano Rajoy, tampoco le gusta.
No sería de extrañar que alguien desde algún despacho importante le hiciera alguna indicación a los directivos de Sacyr para que busquen otros caminos que no pasen por Rusia. Una recomendación que muy posiblemente sería atendida, porque al fin y al cabo, nunca se sabe a quién habrá que pedir un favor algún día y más estando los tiempos como están por culpa de la crisis del ladrillo.



¿Y a todo esto, que dice el otro Gobierno, el de Bruselas? Pues el ejecutivo comunitario ha sido más pragmático y ha puesto en duda que Gazprom tenga capacidad financiera para comprar el 20 por ciento de un pequeño gigante como Repsol. A lo mejor, los rusos no llegan esta vez.



miércoles, 12 de noviembre de 2008

CURIOSO: BUSH ENMIENDA EL RUMBO CON LOS BANCOS

EDICIÓN DE NOCHE
Leo hace un momento que el secretario (en funciones) del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, acaba de anunciar un cambio en el plan de rescate financiero.
Ya saben, ese plan con el que Washington va a invertir 700.000 millones de dólares (500.000 millones de euros) para evitar que los bancos se vayan a la quiebra y arrastren a toda la economía del país (y de muchos otros países).
A partir de ahora, en lugar de emplear los fondos públicos en comprar activos contaminados por las hipotecas basura, el Gobierno estadounidese invertirá en el propio capital de los bancos. Vamos, que va a nacionalizarlos parcialmente.
El plan se aproxima ahora un poco más al modelo europeo, porque también prevé ayudas a las familias hipotecadas y a las entidades que no son bancos, pero que otorgan créditos para el consumo, como es el caso de las tarjetas crédito.
Qué curioso. Sólo un día después de reunirse con el presidente electo Barack Obama, el saliente George Bush intenta enmendar los yerros del plan inicial. ¿Será que Obama ha empezado a gobernar en la sombra?
Pues bienvenido sea y que al menos para estas cosas no tengamos que esperar al 20 de enero.

martes, 11 de noviembre de 2008

¿SEGURO QUE ES UN BUEN MOMENTO PARA COMPRAR PISO?

La ministra de la Vivienda (su nombre es Beatriz Corredor) aseguraba ayer que los precios de los pisos han bajado un 15 por ciento durante el último año. Este descenso, unido a los constantes recortes que está registrando el Euríbor desde hace un mes, le parecían a doña Beatriz un buen argumento para que la gente aproveche y se compre ahora la casa que necesita, pero que no se atrevía a adquirir desde hace tanto tiempo.
En buena lógica de comprador, resulta muy conveniente aprovechar el tiempo de rebajas para adquirir los bienes que necesitamos antes de que lleguen las realzas. Bien pensado señora Corredor. El problema, o los problemas, porque seguro que son varios, es que en buena lógica del mercado (eso de la oferta y la demanda) habrá que suponer que en cuanto se reactive esta última, en cuanto aparezca de nuevo el dinero, los precios de las viviendas volverán a subir. Pan para hoy y hambre para mañana.
Por supuesto que los compradores que consigan un piso un quince por ciento más barato se beneficiarán bastante (suponiendo que sea cierto eso del quince por ciento menos, porque las estadísticas no parecen concordar con lo que afirma la ministra). Sin embargo, el problema de la vivienda, el gravísimo problema de la vivienda, seguirá vivo y coleando con unas hipotecas a perpetuidad por culpa de unos precios inasequibles para la mayoría de los ciudadanos.
A cambio, en el lado positivo, habría posibilidades de que se reactivase un poquitín el sector de la construcción, que nuevamente empezaría a tirar del carro de la economía nacional hasta el siguiente parón.
Más de uno habrá pensado que la ministra Corredor estaría tratando de reanimar el sector del ladrillo, aún a sabiendas del riesgo que acarrearía de volver a los precios desbocados (que siguen estando desbocados, porque un supuesto quince por ciento de rebaja no supone un retorno a aquellos niveles en que la gente normal podía comprarse una casa sin perder su libertad económica casi de por vida).
Aunque no hace mucho que en este mismo blog advertíamos de los peligros de una deflación rápida en el sector inmobiliario, tampoco es cuestión de enviar tan pronto balones de oxígeno a los precios de la vivienda. Ya sé que esto no gustará a quienes viven de construir y vender pisos, pero qué le vamos a hacer.

lunes, 10 de noviembre de 2008

ZAPATERO SE LAS VE CON TODOS

(EDICIÓN DE NOCHE)
Empiezo por advertir que estas deshoras de publicar mi comentario no se deben a las "urgencias informativas", ni a que haya estado esperando a que terminasen las reuniones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con los agentes sociales, ni a nada de eso. Estas deshoras que me aproximan al antiquísimo periodismo vespertino o a los diarios hablados radiofónicos de cierre de jornada se deben, simplemente, al pluriempleo que practica conmigo la Universidad.
No es que me paguen mucho. Ni mucho menos que me paguen por horas, pero a veces hay que arrimar el hombro para terminar algún trabajo o algún informe. Y ahí estoy yo (como también están otros), como un solo hombre (y nunca mejor dicho porque hoy he estado bien solito) para terminar lo que sea. Y que todo sea por la causa de la Ciencia o de lo que sea, que más da.
Bueno, pues a estas horas de la noche, sólo quiero destacar la voluntad del presidente Zapatero por "oír la voz" de los protagonistas de la Economía española. En primer lugar se reunió esta mañana con los cuatro banqueros más importantes de este país (Botín, González, Fainé y Blesa). Por la tarde, se las vio con los "agentes sociales", como acostumbran a tildarles los periodistas de Laboral (los dirigentes de la patronal y de los dos principales sindicatos, CC.OO. y UGT). Mañana se las verá con el líder de la oposición, Mariano Rajoy.
Bien está esa voluntad del jefe del Ejecutivo de escuchar a todos los que tienen algo que decir respecto a la "refundación del capitalismo" (qué cosas). Zapatero ha conseguido por fin una silla en la gran reunión del día 15 en Washington. España no tenía cabida en el G-20, pero la ofensiva diplomática ha conseguido lo que es de justicia.
Eso sí, se trata de una silla prestada por el presidente francés, Nicolás Sarkozy, que supongo que no la necesita porque va en su calidad de presidente de la Unión Europea. Nada más enterarse del préstamo, más de un político opositor se apresuró a decir que, en realidad, ese favor ponía a Zapatero a merced de Sarkozy. Más o menos llegaron a insinuar que el presidente del Gobierno español estaría teledirigido por el inquilino del Elíseo.
Independientemente de lo que le aporten sus interlocutores entre hoy y de mañana, estas reuniones en Moncloa le van a servir a Zapatero de argumento para demostrar que los únicos encargos que lleva son los que le han hecho los banqueros, empresarios y sindicalistas españoles. Parece un buen comienzo.

sábado, 8 de noviembre de 2008

SÁBADOS Y DOMINGOS, CERRADO POR DESCANSO DEL PERSONAL

No obstante, puede usted leer los comentarios anteriores y le agradeceremos si nos envía alguna observación.
La dirección

viernes, 7 de noviembre de 2008

TRICHET SE QUEDA CORTO

Aunque hoy se me ha hecho un poco tarde por causas ajenas a mi voluntad, no quiero faltar a la cita con los lectores, y más si tenemos en cuenta que viene el fin de semana y me he prohibido terminantemente trabajar en sábado y domingo.
Digo en el título "Trichet se queda corto", pero también podría haber puesto algo así como "Las bolsas llaman rácano a Trichet". Y es que eso es más o menos lo que hicieron ayer los mercados europeos.
En realidad, lo que sucedió es que a las bolsas les sorprendió la generosidad del Banco de Inglaterra, que de forma inopinada bajó sus tipos de interés nada menos que un punto y medio. Sin duda fue la sorpresa del día, sobre todo si se tiene en cuenta que hace sólo un mes, la autoridad monetaria británica ya los había recortado en medio punto. Ahora, en Gran Bretaña el precio del dinero se sitúa en el tres por ciento, un nivel desconocido desde 1955.
Y claro, cuando el gobernador del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, anunció que habían decidido rebajar los tipos en medio punto, hasta dejarlos en el 3,25 por ciento (más altos que en Gran Bretaña), las bolsas se lo tomaron a mal. Después de estar esperando durante buena parte de la mañana, vieron que el BCE se había mostrado muy cauto y había optado por la rebaja mínima prevista.
Eliminado el factor sorpresa, los especuladores se encontraron con que el recorte de medio punto ya estaba descontado y la cosa no tenía tanta gracia. Así que a vender tocaba.
Y es lo que hicieron. ¿Ventajas? Pues la principal es que hoy las acciones estarán más baratas. Seguro que más de uno se aprovecha.

jueves, 6 de noviembre de 2008

SALUD DE EMPRESAS VS. SALUD DE PREJUBILADOS

Leo en el periódico que el presidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, considera que los "eres" (expedientes de regulación de empleo) "son el sistema más saludable en tiempos de crisis".
Desde luego, es imprescindible que las empresas estén "sanas" para que los trabajadores puedan trabajar. Hace ya muchos años que nos convencimos de que sin empresarios no hay empresas y sin empresas no hay trabajo (y sin trabajo no hay comida ni nada parecido al bienestar). A estas alturas, ya no hay mucho más que debatir sobre esta cuestión.
Pero sí que podríamos hablar sobre el tema de la salud y de lo que es saludable para las empresas y para sus empleados. Tal vez, los "eres" resulten saludables para las empresas, pero ¿realmente son tan saludables para los trabajadores?, porque si los "eres" consisten básicamente en dejar sin trabajo a unos cuantos, aunque con ello se salven los empleos de la mayoría, a lo mejor no son tan saludables para los que se van.
Y no me refiero a los que tienen la desgracia de irse al paro, que naturalmente les amarga la vida durante un tiempo. Me refiero a los que tienen la "suerte" de prejubilarse. Porque todos los no prejubilados aseguran que la prejubilación es una "suerte".
Hombre, según como se mire. Entre que te manden al paro durante dos años y que luego te tengas que buscar la vida con cerca de 60 años, o que te garanticen el cobro de una parte de tu antiguo sueldo, desde luego que la prejubilación es una suerte, o mucha suerte.
Sin embargo, a lo mejor resulta que a algunos de esos agraciados les gustaba su trabajo y disfrutaban con él. Y no sólo eso, a lo mejor algunos otros sienten que ahora se están comiendo la sopa boba y no se atreven siquiera a decir que están prejubilados para no despertar envidias y que no les vayan a decir que están viviendo "a costa de los impuestos que pagan los que siguen en activo". A lo mejor hay otros que cuando tienen que regañar a sus hijos ya no les pueden decir esa frase tan manida de "me estoy matando a trabajar para ganar dinero y tú no quieres estudiar".
A lo mejor le ocurren cosas de esas a algunos "afortunados" a los que les tocó el ERE en su empresa. Pues a los que están en alguno de esos casos o de otros peores, es posible que los "eres" no sean tan saludables como dice el señor Díaz Ferrán.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

BIENVENIDO, MISTER OBAMA

Han sido ocho largos años en los que se han juntado todos los males: el 11-S, la inaceptable invasión de Irak, la mal llevada guerra de Afganistán, la pésima reacción al desastre del huracán Katrina y, a última hora, esta crisis económica que nos tiene a todos contra las cuerdas. ¿Algo más? Seguro que se me olvida algo todavía.


Lo que mal empieza mal acaba y George Bush llegó al poder en el año 2000 tras unas elecciones más que discutidas y un recuento como mínimo sospechoso en Florida. Como el hombre, y la mujer, es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, le reeligieron en 2004. Y por si no había habido suficiente con el primer mandato, Bush, que cuando fue gobernador de Tejas autorizó más de 150 ejecuciones, remató la faena.


Todo el mundo coincide en que Barack Obama lo tiene muy difícil, porque reconstruir los destrozos que le han dejado llevará mucho tiempo. Eso sí, sale con una premisa clara y es que sabemos que peor que Bush no lo puede hacer. Ni siquiera debe de ser fácil igualarle.


El hombre que esta noche ha hecho historia al convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos tiene todo un reto ante sí, o mejor dicho, tiene muchos retos: reconstruir la economía, restaurar las redes sociales (protección social, enseñanza, seguridad social). En el campo de las relaciones internacionales tiene devolver a su país el protagonismo positivo que tenía. En fin, a ver por donde puede comenzar.


De momento, las bolsas estaban convencidas de que Obama ganaría y que eso sería positivo. Consecuentes con su norma tradicional de comprar con el rumor y vender con la noticia, en los últimos días descontaron la victoria de Obama con subidas que, acumuladas, resultan espectaculares. Hoy los especuladores vuelven a ser consecuentes y venden para recoger beneficios. Los descensos que registran esta mañana los mercados europeos sólo son consecuencia de este juego. No pueden interpretarse como un rechazo al nuevo presidente.


La "era Bush" se acaba por fin. El tiempo, el mal tiempo, de los llamados "neocons", de la insolidaridad social y de las agresiones al exterior se ha terminado. Adiós a míster Bush y a toda su camarilla. Welcome señor Obama.

martes, 4 de noviembre de 2008

LETRA PEQUEÑA

A lo mejor a algunas personas el consejo les resulta elemental de puro sabido, pero no está mal recordarlo. Cuando alguien tiene que firmar un contrato, lo primero que debe hacerlo es leerlo por completo, incluida la "letra pequeña". Ya saben, esas cláusulas que suelen ir en un segundo término, o al final de todo el documento y que, si bien no están escritas con una letra más pequeña que el resto, sí que a veces están redactadas con un estilo farragoso y técnico que enseguida nos cansa y dejamos de leerlas.
La sabiduría popular las ha llamado la "letra pequeña" y ha mostrado siempre una especial precaución contra ellas. En muchas ocasiones, ahí es donde suelen estar las trampas o las condiciones que nos pueden hacer que lamentemos la decisión de firmar.
El Gobierno ha anunciado varias medidas para aliviar la situación de los parados. La más espectacular, la que se ha difundido en las "letras grandes" de los titulares es una moratoria de dos años de la mitad de la hipoteca que estén pagando. Se trata de que los pagos mensuales se reduzcan hasta un máximo de 500 euros, lo que sin duda permitirá respirar a las familias que se encuentren acogidas al cobro del desempleo. Hasta ahí, magnífico.
Hay condiciones que parecen lógicas, como el tope de 170.000 euros del principal del préstamo, primera vivienda, etc. Sin embargo, hay otra condición que no aparece en las letras grandes, pero que sí podemos rastrearla en las pequeñas. Se trata de que una vez concluida la moratoria de dos años (el 31 de diciembre de 2010), el parado tendrá que volver a abonar la hipoteca completa, pero con un extra: la parte que aplazó prorrateada hasta un máximo de diez años.
Ojo pues a la cuestión, que no es pequeña. Si para dentro de dos años, ese parado ha encontrado un trabajo con un sueldo similar al que tenía anteriormente, deberá pagar la hipoteca con un aumento de la parte que corresponda en el prorrateo. Es decir, tendrá más dificultades que antes.
Si a esas alturas no hubiera encontrado trabajo, más de uno verá que se le viene el mundo encima porque vuelve a tener que pagar la hipoteca completa más el extra del prorrateo. Un extra que sería mucho menor si el Gobierno hubiera decidido hacer esa distribución de las cantidades aplazadas a lo largo de toda la vida de hipoteca (algunas superan los 30 años, desgraciadamente). Sin embargo, al imponer el límite de los diez años, lógicamente ese extra será mucho mayor.
No cabe duda de que esa moratoria va a suponer un alivio para muchas familias, pero también entraña ese riesgo a dos años vista. Algunos lo considerarán como "pan para hoy y hambre para mañana", otros dirán que "menos da una piedra", pero que no se olviden de que la "letra pequeña" de la oferta de hoy se convertirá en una letra más grande que les caerá cada mes. En cualquier caso, seamos optimistas y pensemos que dentro de dos años todo irá mucho mejor.

lunes, 3 de noviembre de 2008

BPN ¿NACIONALIZACIÓN O "DESSOCIALIZACIÓN"?

La verdad es que todavía me duele la vista después de escribir ese "palabro" del título y que yo creo que me he inventado: dessocialización, pero a esta hora de la mañana no se me ocurre otro más irónico que a la vez sea mínimamente respetuoso con la lengua castellana.


¿Por qué me lo he inventado, pues, si tanto me molesta escribirlo y sobre todo leerlo? Pues porque este fin de semana hemos sabido que el Gobierno portugués ha decidido "nacionalizar" el BPN, el Banco Portugués de Negocios para que no se hunda y deje en la estacada a sus clientes, los ahorradores y futuros pensionistas.
Y ya estamos a vueltas con lo de siempre. Cuando teníamos las vacas gordas, el Estado no servía para nada y había que privatizarlo todo. Ahora que viene una mala racha, el capitalismo tiene que tomarse un "reseso", como decían antes en las películas de tribunales de la TV, y esperar bien abrigadito por el papá Estado hasta que la lluvia escampe.
Pues nada, a nacionalizar se ha dicho, sobre todo a nacionalizar las pérdidas. Aunque bien mirado, podríamos hablar mejor de "dessocializar". Hace unos años, en la época de las "privatizaciones", un dirigente empresarial muy militante aseguraba que las ventas de las empresas públicas no eran privatizaciones, sino que eran una "socialización en el mejor sentido de la palabra", porque consistían en "entregarle a la sociedad" lo que hasta entonces estaba en manos del Estado. Es decir, en manos de todos los ciudadanos. El mundo al revés y vivan los eufemismos, que diría un castizo.
Pues nada, ahora que vienen mal dadas. Vamos a nacionalizar hasta que vuelvan las bien dadas. En definitiva, y siguiendo el pensamiento de aquel empresario, vamos a comprarle a la sociedad lo que ahora es suyo. Vamos a "dessocializar".
Y como puede haber opiniones para todos los gustos, supongo que tal vez el ex presidente del Gobierno Felipe González piense que tal vez estemos volviendo a los tiempos del "capitalismo de Estado", como solía llamar él a la propiedad pública de los medios de producción. Tal vez por eso inició el proceso de "descapitalización del Estado" y comenzó a vender las joyas de la abuela. Un camino que siguió, supongo que muy gustoso, su sucesor, José María Aznar.

sábado, 1 de noviembre de 2008