(EDICIÓN DE NOCHE)
Empiezo por advertir que estas deshoras de publicar mi comentario no se deben a las "urgencias informativas", ni a que haya estado esperando a que terminasen las reuniones del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, con los agentes sociales, ni a nada de eso. Estas deshoras que me aproximan al antiquísimo periodismo vespertino o a los diarios hablados radiofónicos de cierre de jornada se deben, simplemente, al pluriempleo que practica conmigo la Universidad.
No es que me paguen mucho. Ni mucho menos que me paguen por horas, pero a veces hay que arrimar el hombro para terminar algún trabajo o algún informe. Y ahí estoy yo (como también están otros), como un solo hombre (y nunca mejor dicho porque hoy he estado bien solito) para terminar lo que sea. Y que todo sea por la causa de la Ciencia o de lo que sea, que más da.
Bueno, pues a estas horas de la noche, sólo quiero destacar la voluntad del presidente Zapatero por "oír la voz" de los protagonistas de la Economía española. En primer lugar se reunió esta mañana con los cuatro banqueros más importantes de este país (Botín, González, Fainé y Blesa). Por la tarde, se las vio con los "agentes sociales", como acostumbran a tildarles los periodistas de Laboral (los dirigentes de la patronal y de los dos principales sindicatos, CC.OO. y UGT). Mañana se las verá con el líder de la oposición, Mariano Rajoy.
Bien está esa voluntad del jefe del Ejecutivo de escuchar a todos los que tienen algo que decir respecto a la "refundación del capitalismo" (qué cosas). Zapatero ha conseguido por fin una silla en la gran reunión del día 15 en Washington. España no tenía cabida en el G-20, pero la ofensiva diplomática ha conseguido lo que es de justicia.
Eso sí, se trata de una silla prestada por el presidente francés, Nicolás Sarkozy, que supongo que no la necesita porque va en su calidad de presidente de la Unión Europea. Nada más enterarse del préstamo, más de un político opositor se apresuró a decir que, en realidad, ese favor ponía a Zapatero a merced de Sarkozy. Más o menos llegaron a insinuar que el presidente del Gobierno español estaría teledirigido por el inquilino del Elíseo.
Independientemente de lo que le aporten sus interlocutores entre hoy y de mañana, estas reuniones en Moncloa le van a servir a Zapatero de argumento para demostrar que los únicos encargos que lleva son los que le han hecho los banqueros, empresarios y sindicalistas españoles. Parece un buen comienzo.

10 comentarios:
Personalmente no creo (y espero) que Zapatero vaya a la cumbre del G-20 a acerse la foto de rigor y sentarse en la famosa silla, como algunos periodistas/políticos han insinuado (Algunos, de paso, han aprovechado para dejar salir la vena francófoba por eso de que la cesión venga de Francia...) Buena muestra de mi convicción son estas reuniones.
Habrá que esperar a Washington pero nadie podrá criticar ya que ZP no ha escuchado. Un buen comienzo,sí.
Lucía Taboada
A mi juicio creo que Zapatero lo está haciendo bien. Por lo menos es un presidente con ánimo de dialogar con todas las partes y no como el egocéntrico de Aznar. ZP tendrá sus fallos, ¿hay alguien que no los tenga?, pero al menos escucha, se comunica. Creo que es lo mejor que se puede hacer en estos tiempos de incertidumbre. Hay que contar con todos.
Lo de la silla cedida por Sarkozy suena al invitado indeseado, al que se apuntó al convite a última hora porque era amigo del hermano de la novia. ¿Conseguirá algo?, ¿prestarán atención a su voz o le mirarán como a un pobre que quiere entrar en la aristocracia? Da igual, la cuestión es que asistirá al festejo y sin tener que poner los pies encima de una mesa al lado de un tejano ignorante.
Javier Díaz Murillo
Tirando del espíritu crítico del periodista me surgen dos cuestiones básicas relacionadas con la reunión de este sábado y la presencia de Zapatero (todavía no tengo claro si de España) en la misma.
La primera es qué beneficio tangible o intangible obtienen los representantes europeos (en especial Francia) invitando a Zapatero a la cumbre. Y la segunda es qué tipo de sentimiento visceral a llevado a G.W. Bush a elegir no invitar a España como penúltimo deseo en su puesto de "dueño del mundo", ¿tanta importancia tuvo para EE.UU. la retirada de tropas españolas de Irak?.
De momento no he encontrado en la prensa ninguna versión alternativa a la oficial para estas dos preguntas. No obstante, la intuición me lleva a seguir buscando respuestas a la presencia española en Washington tomando como referencia la máxima que durante siglos ha utilizado el Foreign Office británico: "la Corona no tiene amigos ni enemigos, sólo intereses".
Javier Leo
Parece que los esfuerzos de Zapatero han dado sus frutos y ha conseguido la tan anhelada silla, así como callar a muchos miembros de la oposición. Yo creo que da igual de donde provenga la silla, Zapatero tendrá voz y voto y al menos no expondrá sólo sus opiniones o las de los miembros de su gobierno, porque para eso se ha querido reunir con representates de todos los ámbitos. Más vale este comienzo que ninguno.
Iria Sobrino Vila.
La presencia de Zapatero en Washington es puramente testimonial y forzada. Me parece patético que el presidente vaya de esa forma, está claro que su opinión valdrá poco o nada y todo obedece a aún: " venga pesado que te dejamos está sillita"
A mi modo de ver, se trata del peor presidente de la historia de la democracia española y no se bien a qué llama talante. Si talente es engañar al pueblo negando la existencia de una crisis para ganar las elecciones, me parece muy similar al talante del PP cuando hizo lo propio tras el 11-M. Si por aquel entonces, me pareció bien merecido el castigo en las urnas, ahora no será menos.
DANIEL RUIZ DORADO
Me sorprende la facilidad que tienen muchas personas para argumentar un tema con cuestiones inconexas. Parece que tiene mucho que ver que Zapatero tenga una silla en la cumnbre de Washington con la idea de talante, y esta idea de talante con mentir deliberadamente a la ciudadanía.
Respecto al tema de la cumbre, obviando temas como talante y mentiras a la población, diré, como la mayoría de compañeros, que su papel va a ser más testimonial que otra cosa. Y no sé si pondrá los píes sobre la mesa al lado de un ignorante (porque, va Silvio, ¿no?). Evidentemente va a hacerse la foto, dudo mucho que, excepto él, demasiadas personas confíen en que le vayan a escuchar. Pero ahora sí es un momento para estar en la historia. No creo que de la cumbre saquemos un "new deal", pero, y si sí. España estuvo ahí. Eso no nos convierte en algo, pero el no estar sí que lo haría. En la clase de país que no queremos ser, en aquel "Spain is Different". Debemos empezar a creernos nuestro papel en el orden internacional, no lo olvidemos, somos una potencia económica. Si ni nos lo creemos nosotros, no nos debería extrañar que el resto de paises de nuestro entorno se olviden de que existimos.
Siguiendo como mi aspecto pesimista y crítico de mis anteriores comentarios en otros artículos, me hago la siguiente pregunta:¿va a servir de algo esta reunión, cumbre, conglomerado o sarao de los líderes mundiales, pequeños y grandes despotas y resto de personajillos que por ahí van a rondar? Está bien que Zapatero vaya, está claro, simplemente para aumentar el ego español -ya que hemos ganado la Eurocopa, somos unas bestias al tenis y al baloncesto no somos mancos...-, nos lo merecemos, pero, en serio, ¿va a servir de algo? Se dice que se va a "renovar el sistema", ¿personajes como George W. Bush, Medvedev-Putin, Hu Jintao o el grandisimo Berlusconi van a solucionarlo? Con todos mis respetos, esto no es Breton-Woods y estos personajes no son ni Roosvelt, Churchill y, mucho menos, Keynes.
JoséIgnacio Pinilla
Con todos mis respetos, comparar la reunión del G-20 del próximo 15 de noviembre con los acuerdos de Bretton Woods me parece un poco demagógico.No son comparables, porque el contexto no lo es.
En Bretton Woods se partía casi de cero después de la Segunda Guerra Mundial, y por entonces, la hegemonia de Estados Unidos era aplastante.
En estos momentos, el dólar no domina el mundo como lo hacía en 1944 ni de lejos. Bajo mi punto de vista, abrir vías de diálogo internacional es siempre positivo, (con independencia de los resultados de las mismas). Que España esté presente en ese diálogo, también lo es.
Lucía Taboada
Valga la pena leeros para desacreditaros.
El tropiezo del liberalismo económico galopante es un hecho y su caida es inminente. La reunión del 15-N es lo más parecido a una reestructuración económica mundial, la única de estas características en la historia de la globalización. Es una oportunidad para cambiar las cosas y que España se encuentre entre "los elegidos" es, actualmente, un logro de las Relaciones Internacionales españolas (digo actualmente porque a medio plazo de se volverá en nuestra contra).
Aún así ZP dibuja un panorama de buenas intenciones pero, ¿alguien le va a pedir opinión en esa reunión? Borrón y cuenta nueva.
Yo no hubiera ido, ni invitaó.
Creo que una cosa está clara. Independientemente de lo que ocurra en la reunión del 15 de noviembre (por ahora lo más prudente es esperar y no dejarse llevar por pasiones o desencantos), lo cierto es que el señor Zapatero se ha preocupado por tomar nota de todo lo que tienen que decir las diferentes voces de nuestro país. Creo que esta actitud le honra y lanza un mensaje claro: nadie puede faltar en la reunión en Washington (ni siquiera España por razones varias, como no). Más adelante ya hablaremos de lo que pasó. De momento un voto de confianza por el buen hacer.
Amada Álvarez.
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