jueves, 20 de noviembre de 2008

¡QUE VUELVEN LOS RUSOS!

No sé que les parecerá a ustedes, pero para mí esto es un sinvivir. Después de estar un par de días sin aparecer por el blog debido al catarro-gripe-virus de equipamiento de serie de todos los otoños, me encuentro a la vuelta con que los rusos amenazan con volver de nuevo.



Así que era verdad. Así que había rusos en la costa. Lo que pasaba es que eran otros rusos. El pobre viceprimer ministro de la Federación, Alexander Zukhov, estaba bien informado, aunque se equivocó de rusos. Y es que claro, aquello es tan grande y hay tanta gente, que aunque seas el que más manda después de los que mandan de verdad, pues te equivocas de empresa.



Qué se le va a hacer, tan despistado como nuestro ministro de Industria (su nombre es Miguel Sebastián), que casi se tiene que enterar por los periódicos de lo que había dicho el vice ruso, a pesar de que se había entrevistado con él un rato antes.



Bueno, el caso es que ahora sí que parece que vienen los rusos a por Repsol. Sólo que en lugar de llamarse Gazprom, se llaman Lukoil. Una empresa que no es tan grande como Gazprom, pero sí lo suficiente como para hacerse no ya con el 20 por ciento de la petrolera española, sino para comprar hasta cerca del 30 por ciento y convertirse en el Gran Hermano, capaz de controlarlo todo desde Rusia (con amor o sin amor, que eso ya se verá). Y no compran más porque entonces tendría que lanzar una OPA, que si no...



¿Y el Gobierno español? Pues ya ha dejado correr por ahí que tampoco le gusta la idea, que quiere que Repsol siga siendo española, porque aunque Lukoil no es estatal como Gazprom, sino que es privada, si hace falta el sistema intervencionista de Rusia puede convertir a cualquier empresa en un peón de la política económica del Kremlin.
Y no olvidemos que Repsol es una empresa energética y, por tanto, estratégica. Lo que viene a significar que no nos interesa que haya gobiernos extranjeros con posibilidades de meter las narices en su gestión.



Si es lo que yo digo. Esto nos pasa por privatizar empresas que no era necesario privatizar porque daban beneficios, como Repsol. Hay que privatizar lo que arroja pérdidas y el que quiera comprar, que compre. Pero el ya viejo capitalismo de los años 80, 90 y, si me apuras, hasta de los 100, lo hizo al revés. Ahora empezamos a pagar las consecuencias.

6 comentarios:

Santiago L. Legarda dijo...

Desde luego estoy de acuerdo en que algunas empresas nunca debieron privatizarse. Ahora parece difícil ponerle puertas al campo y, de la misama forma que Repsol compró los Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Argentina, los rusos de Lukoil quieren una parte de Repsol. La cuestión es que haya reciprocidad y que una empresa española, como Telefónica, pueda comprar una empresa rusa. Por otra parte, algunos (en los enmoquetados despachos de Sacyr) estarán pensando que no hay mal que por bien no venga: según tengo entendido el precio de compra sería más del doble de la cotización actual. Ya lo decían los viejos en la aldea remota: vale más caer en gracia que ser gracioso. Luego he sabido que el dinero no tiene patria, como los proletarios. Salud y duro con ellos (a saben quiénes son "ellos")

Anónimo dijo...

Sólo tengo clara una cosa. "Nosotros", nunca seremos "ellos" (ni tendremos lo que "ellos")

Anónimo dijo...

Sería un error dejar que el Kremlin apuntale su dominio energético. Más aún si tenemos en cuenta que la dependencia energética europea es utilizada a menudo desde el gobierno ruso como arma política, y no sólo económica.

Está claro que la geopolítica de la situación energética es un tema altamente delicado y como tal debe de ser tratado. A ver qué pasa..

Lucía Taboada

Anónimo dijo...

En efecto, Lucía, pero en los años 90 había mucha prisa por desmontar el armazón de los estados, no sólo el de bienestar con el que prefieren ir poco a poco. Se conformaron con el Estado propietario de industrias con beneficios.
Empezó el Gobierno de Felipe González, yo creo que la primera empresa que privatizaron parcialmente fue precisamente Repsol, luego Argentaria, Telefónica, Iberia y el resto de la plata de la abuela. De casi todas se vendió una parte.
Después llegó José María Aznar y vendió todo lo que quedaba.
Ahora vienen los rusos, como podría venir cualquier otra empresa de otro país y nos quejamos de que vamos a perder el control de un sector estratégico. Pues haberlo pensado antes...

Anónimo dijo...

Es cierto, que la privatización de Repsol es la que ahora permite que otra empresa, en este caso rusa, llegue con su dinero para hacerse con el control.
Otro aspecto, que también hay que subrayar, es la conveniencia de haber favorecido la entrada en el accionariado de la petrolera a Sacyr, una constructora gravemente endeudada y muy afectada por la crisis inmobiliaria en nuestro país.Cuando la empresa de Luis del Rivero se hizo con el 20 por ciento, su situación era muy diferente... es decir, obtenía beneficios y contratos por doquier.
En definitiva, que Sacyr, por el tipo de empresa que es, no era el mejor socio que podía entrar en Repsol.

Alexandra Parra

Anónimo dijo...

Los Rusos no son mancos.

no lo son y menos con la energía. En los últimos años su renta per capita no ha hecho más que aumentar y su sistema empresarial, ya sea participado o no por el estado, es de os más fuertes a nivel internacional. Eso con el poder estratégico que adquieren dadas sus grandes reservas de gas lo hacen un importante actor internacional que en este caso nos de más que nos quite. Lo que no llego a entender es porqué una compañía petrolífera y no una compañia de gas, querrán acaparar más campo de negocio del de su especialización.
No vendría nada mal investigar cuales pueden ser los intereses escondidos de esta compra porque es evidente, los hay